¿Qué es la Biodiversidad y para qué sirve?
En primer lugar la biodiversidad como término (o sea el qué) se refiere no sólo a la diversidad de especies de seres vivos (interespecífica), sino también a la diversidad entre los individuos de una misma especie (intraespecifica), y aquí es donde me voy a detener por considerarla más relevante desde el punto de vista evolutivo, o sea el “para qué”.
Como bien sabemos, cada uno de los organismos vivos que poblamos la Tierra descendemos de una única bacteria u organismo similar, que tuvo la capacidad de transformarse en otros organismos. Esto nos lleva a la siguiente pregunta ¿cómo un organismo se transforma en otro? Pregunta fundamental para conocer la verdadera importancia de la Biodiversidad en el proceso que denominamos Evolución.
Muy común es escuchar que el hombre desciende del mono y las aves de los dinosaurios, lo que no es tan común escuchar es cómo es que sucede y el error más frecuente es suponer que la evolución de los seres vivos ocurre solamente gracias a los cambios o modificaciones en los individuos. Pues no. La evolución es una consecuencia o un logro de toda una población de individuos. Las especies evolucionan a través de los cambios que se generan dentro de la población y para que esto suceda necesitamos poblaciones grandes e individuos distintos dentro de ellas o sea diversidad.
Vallamos a un ejemplo: una especie de mariposa verde vive tranquilamente en los alrededores de Merlo, ocultándose de sus predadores entre el follaje de los molles. Algunos individuos de esta especie por alguna mutación genética natural y azarosa han cambiado de color tornándose grises. Esto las hace sumamente visibles contra el verde de las hojas y fácilmente identificables por las aves que se alimentan de ellas, por lo tanto, el número de estas mariposas grises dentro de la población es muy bajo. Un buen día la comunidad de Merlo decide transformarse en un municipio industrial y cambia hoteles por chimeneas. La atmósfera se pone gris de humo y las hojas de los molles se llenan de hollín. Ahora las mariposas grises se mimetizan perfectamente entre las hojas y las verdes quedan expuestas a la vista de los predadores, las mariposas grises pueden reproducirse en mayor número y la especie sobrevive gracias a aquella anomalía “desfavorable”. La variabilidad genética de los individuos dentro de una población permite que estos cambios se “fijen” dentro de la especie y con el tiempo esa especie se diferencie en otras y así los seres vivos se adapten a los cambios del mundo.
Lic. Alejandro Suyama